Mensaje bíblico de Marc Chagall






Marc Chagall (1887- 1985)

Sansón Destruye el Templo (FOTO)


Mare Chagall nace en el gueto judío de la ciudad de Vitebsk, en el seno de una familia modesta y numerosa -es el mayor de nueve hermanos -. Su padre trabaja en una fabrica de salazón de arenques, mientras su madre se encarga de las tareas domésticas. Desde sus años escolar muestra una clara inclinación hacia el dibujo y, desafiando la normativa judaica que prohíbe la realización de imágenes emprende una carrera artística que le llevara a ingresar a los diecinueve años en el taller de un pintor loco, Yejuda Pen; paralelamente trabaja como retocador en un estudio fotográfico Dos años más tarde se traslada a San Petersburgos, donde malvive durante algún tiempo buscando mecenazgo. Tras una breve temporada como alumno de la escuela de Bellas Artes, un diputado de la duma, Vivaner, le pone en contacto con Lev Baskt, el famoso escenográfo de los Ballets Rusos, que se convierten en su maestro. Baskt pronto advertirá el potencial creativo del joven pintor: ¨después de escuchar atentamente mi lección, coge sus lápices de pastel y sus pinceles y hace cosas completamente distintas de las mías.
La fascinación por la Biblia y por las tradiciones cristianas y judías que sintió el pintor modernista Marc Chagall, quedan reflejadas en la exposición que hoy inaugura el Museo de Arte Bíblico (MOBIA) de Nueva York.
"Ningún otro pintor modernista combinó de manera tan espectacular y rica las tradiciones del hasidismo judío, con la ortodoxia oriental y la tradición católica occidental", indicó la institución para presentar esta exposición que se ha titulado La Biblia de Chagall: Cuentos Místicos y que se mantendrá abierta al público hasta el 18 de enero próximo.
La muestra examina esa fascinación por el mundo bíblico de Chagall (1887-1985), de origen ruso y el mayor de nueve hermanos de una familia judía de Bielorrusia, a través de un centenar de bocetos, litografías y algunas de sus pinturas más famosas relativas a esa temática.
En ellas se mezclan las representaciones de héroes bíblicos, profetas o escenas de la crucifixión, y una de ellas, la titulada Quai de Tournelle (1962), se exhibe por primera vez en Estados Unidos.
"Sabemos que Chagall fue un hombre profundamente sensible a sus raíces culturales y a su patria adoptiva, que fue Francia, y que también fue un hombre muy religioso", explicó hoy el director de exposiciones del MOBIA, Paul Tabor.
El pintor de origen ruso, subrayó, "demostró una gran sensibilidad hacia las diferentes tradiciones religiosas durante su vida, desde el judaísmo que aprendió en casa, al cristianismo ortodoxo de Rusia, donde nació, y al cristianismo occidental que encontró en Francia y más adelante en Estados Unidos".
Tabor indicó que el MOBIA encontró en esa confluencia de tradiciones religiosas y en el amor del artista por la cultura occidental la temática de la exposición.
"Creemos que Chagall no había sido tratado con seriedad en una exposición en Nueva York desde hace 20 ó 25 años, así que era el momento idóneo para revaluar su trabajo a través del cuerpo de su obra dedicada a la temática religiosa", subrayó Tabor.
Además, explicó que el artista que adoptó la nacionalidad francesa y durante unos años, los de la Segunda Guerra Mundial, vivió en Estados Unidos, "se acercó a esa temática no sólo a través del Antiguo Testamento, sino que, sorprendentemente, incluye muchos aspectos del Nuevo".
"Chagall fue un pensador espiritual que nunca fue sectario", subrayó el experto sobre la obra de un artista que en sus pinturas reflejó los elementos simbólicos de esas tres tradiciones religiosas.
Para la directora ejecutiva del MOBIA, Ena Heller, la muestra revela "las primeras raíces del vocabulario visual y la rica complejidad y originalidad" de Chagall, una artista que fue testigo de la Revolución Rusa, así como de las dos guerras mundiales, del holocausto judío y del establecimiento del Estado de Israel.
En la exposición se pueden ver también las doce litografías originales que el artista diseñó en 1962 para las ventanas de la sinagoga del Hadassah-Hebrew University Medical Center israelí, y que están todas autografiadas por Chagall y por el impresor Charles Sorlier.
Esas litografías se reflejaron luego en los cristales de los ventanales de esa sinagoga como dedicatoria a las doce tribus de Israel, incorporando en ellas los símbolos judíos.
Para Tabor, sus imágenes de la crucifixión "pueden ser vistas como la culminación del sufrimiento y del exilio de sus primeras ilustraciones. Esos símbolos cristianos y judíos se yuxtaponen con alusiones a eventos horribles de la época, y son, quizás, la expresión de sus sentimientos más profundos".